Mali se declara en transición

MKE Kooperatiba tuvo un auténtico baño de realidad en la sesión virtual de trabajo con Mamadou Goïta, activista y académico maliense, el pasado 21 de octubre de 2020, que permitió analizar los diferentes caminos de apoyo a los movimientos sociales y organizaciones populares en África Subsahariana.  El evento se transmitió en vivo por las redes sociales de MKE Kooperatiba.

Junto a la investigación sobre Etiopía que se ha compartido recientemente desde MKE y un segundo estudio sobre Senegal, se han organizado dos jornadas de formación con el objetivo de ampliar el conocimiento de los tres países: Mali, Etiopía y Senegal. “Se busca fortalecer nuestra capacidad colectiva para ser útiles a los procesos de cambio en África”, dijo la dirección de MKE Kooperatiba.

Mali se encuentra en África Occidental y comparte frontera con Argelia, Níger, Mauritania, Senegal, Costa de Marfil, Guinea y Burkina Faso. Su capital es Bamako y tiene 19 millones de habitantes en una extensión de 1 240 192 km² que lo convierte en el octavo país más extenso del continente africano. Sus recursos naturales más codiciados son el oro, el uranio y la sal, además de la pesca y la agricultura.

Voz autorizada

El evento fue moderado por Josefina Roco Sanfilippo (Txefi), técnica de Educación para la Transformación Social de MKE Kooperatiba, que dio la palabra en primer lugar a Paul Nicholson, uno de los referentes mundiales de La Vía Campesina (LVC) que tiene una relación histórica de trabajo en Mali. El activista vasco presentó al representante maliense. “Es un enorme privilegio tener a Mamadou Goïta hoy con nosotros para aprender sobre Mali. Es un activista social y un gran conocedor del contexto sociopolítico del Oeste de África”, sostuvo Nicholson.

Goïta después de agradecer la invitación a la actividad, entró directamente en materia.  “Mali era uno de los países más organizados en acceso a la tierra y uno de los más industrializados. En los 80, todo eso desapareció debido a un golpe de Estado, con el que tuvimos el mismo presidente durante 23 años,” contó. “Ese gobierno implementó un programa de ajuste que desmanteló todo lo que habíamos hecho hasta entonces, e impuso un nuevo modelo que afectó a las empresas, cooperativas y productores/as.”

Respecto a la Soberanía Alimentaria, en 2004, se empezó a redactar una propuesta de Ley de Orientación Agrícola que fue entregada al Gobierno en 2006. La Ley reúne 96 acciones específicas para regular las tierras agrícolas en concordancia con el principio de la Soberanía Alimentaria. “Estamos en un proceso de transición; por eso es muy importante apoyar a las organizaciones de agricultores/as de Mali y que se oigan sus voces”, recordó Goïta.

Con leyes a favor de las mujeres

Antes de iniciar la ronda de preguntas, Txefi resaltó el comentario de que Mali produce lo que necesita, “no sé cuántos países del Norte Global podemos decir esto”. Entre las interrogantes estuvo la inquietud sobre la participación de las mujeres en la CNOP (Coordinación Nacional de Organizaciones Campesinas) de Mali y el acceso a la tierra de las malienses.

“Existe un Ministerio de Familias y de las Mujeres y desde el 2011 tenemos una política nacional de género. También tenemos una organización-paraguas llamada CAFO (Coordinadora de Asociaciones de Mujeres Malienses)”, explicó Goïta que mencionó el dato de que si el gobierno invierte en unas tierras, por ley, el 30% debe pertenecer a mujeres. Lamentablemente, su aplicación depende de cada región. En el norte/este, la mayoría de las propietarias de las tierras son mujeres. En el sur, el sistema es mucho más patriarcal.

La segunda pregunta nos adentró en cómo la CNOP ve el último golpe de Estado, ocurrido en agosto de 2020. Según Goïta, en parte, ha dado un respiro, porque había mucha corrupción en el país y era necesario un cambio. “La CNOP está ahora reuniéndose con las autoridades de la transición y pronto esperamos que se convoquen elecciones,” detalló el activista, quien tiene la esperanza de que, en la  nueva etapa, las organizaciones de agricultura tengan una representación en el parlamento.

Resolviendo con recursos propios

Una crisis política en medio de la pandemia del COVID-19, ¿y cómo se ha vivido sobre todo en el ámbito campesino?, se le preguntó a nuestro invitado. Él declaró que ahora mismo se investiga el impacto que está teniendo, que no han tenido un confinamiento como el de Europa, aunque si poseen toque de queda, de  las 21:00 a las 5:00 a.m. En cuanto a la vida cotidiana y los alimentos,  puso el ejemplo de que el precio de la cebolla bajó. El kilo pasó de 250 francos a 125. “Por sacar algo positivo de esta pandemia, el cierre de fronteras ha hecho que no se puedan importar fertilizantes químicos, y las personas productoras están creando y utilizando sus propios fertilizantes orgánicos,” señaló.

En el mundo de la implicación de las empresas y ongs del Estado español en Mali, Goïta siente que la cooperación española debería ser más activa y mencionó como Nicholson ha trabajado por implicar al País Vasco en iniciativas con la CNOP. “Esas son el tipo de colaboraciones que queremos: que se hable directamente con las personas agricultoras”, afirmó.

Asimismo, el activista destacó que el primer centro de formación en agroecología, reconocido por el propio gobierno, se hizo de la mano con LVC.

Al final, MKE Kooperatiba valoró de forma positiva la actividad porque ayudó a incorporar las diferentes  realidades africanas a su acervo político y organizativo y anunció que este lunes 26 de octubre, será la sesión con el Centre d´Estudis Africans i Interculturals para hablar sobre Etiopía y Senegal.


Enlaces:

Perfil de Mamadou Goïta

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